Avión presidencial/ Foto: Archivo

DPC: el avión presidencial y el hackeo a la Lotería Nacional

En la editorial de Pamela Cerdeira en De Pisa y Corre el tema de hoy es el avión presidencial y el hackeo a la Lotería Nacional. Acompaña a Pamela Cerdeira de lunes a viernes en DPC por Imagen Televisión a las 8 am junto a Hiram Hurtado.

Ayer mi corazón brincaba de alegría por dos razones: una por el triunfo del Cruz Azul y su afición, es de esas historias de superación personal, de esas que te dices, tú aguanta, no importa cuántos años, al final, ahí viene el triunfo. Y la otra, porque por fin, por fin, iban a sacar de paseo al avión presidencial.

Miren, tenerlo guardado no es muy útil porque sigue costando dinero, entonces se les ocurrió que podía servir para llevar a los atletas a Japón. Lo que no está mal, los pobres se la pasan batallando todo el tiempo, de perdida que viajen bonito. Pero imagínense que piensas dar una sorpresota, y le vas a decir a tu prima la quinceañera que le prestas tu nave para llegar a la fiesta, y hasta la mandas a servicio, lavado, encerado, pulido, todo. Y te dice tu prima, esteeee gracias, pero no gracias, ya tengo pedido un Taxi. Pues más o menos así fue el desaire, porque el Comité Olímpico Mexicano les dijo que gracias, pero no gracias, ya tenían arreglado lo de los aviones y que por cuestiones de logística ni les convenía. Ni se preocupen, no fue un desperdicio, el mantenimiento igual se lo tenían que hacer. Ahí seguirá guapo y guardado, hasta que alguien se lo quiera llevar a casa.

Vamos a abrirle una cuenta de TINDER. Lo que sí sorprende durísimo es que no se avisen estas cosas entre instancias y se acaben enterando por los medios de comunicación de los desaires.

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La Lotería Nacional es víctima de ataques 

Por cierto, que entre los trapos sucios que tardaron tiempo en salir, son los de la Lotería Nacional. Imagínense que son la Lotería Nacional y se sacan la Lotería, pero de la mala suerte.

Les cuento esto porque los sistemas de la Lotería fueron hackeados. Los ciber delincuentes les dijeron que pagaban una lana, o iban a revelar la información que obtuvieron. Fueron víctimas de un ransomware, o sea, un programa que “secuestra” la información a cambio de un jugoso rescate. Según la agencia de ciberseguridad de Australia, más o menos andan cobrando un .73 de bitcoin a cambio de la información. Tipo de cambio actual, poco más de medio millón de pesos. Para ser una dependencia de gobierno no es tanto, para ser el gobierno de la austeridad pues sí es una lana.

Gobiernos y empresas de muchos países han sido víctimas justo de estos mismos ataques. ¿Hay forma de evitarlo? Seguramente, pero cuesta una lana. (Como medio millón de pesos).

¿Cómo pueden hacerlo?

Es increíble, pero pueden usar para hackearlos cosas tan básicas como mandar un mail de: tengo una foto tuya comprometedora, y al abrir el archivo, tómala, ya se metieron a tu sistema. Creo que tengo una idea de que sí fue así como los atacaron, cuál fue la foto que imaginaron recibirían en ese correo. Cualquiera caería, de hecho es que así es como caen todos, basta con que manden un correo al azar a diez personas escribiendo, tengo fotos de lo que hiciste, para que al menos ocho contesten, no, no, no las publiques.

Bueno, después de meterse al sistema, y hacerse de todos tus archivos, te dejan un recadito como este que dice lo siguiente: Todos tus documentos, fotos y bases de datos y otros archivos importantes han sido encriptados. No vas a poder desencriptarlos pero no te preocupes, yo puedo ayudarte a restaurar todos tus archivos.

(Fíjense aquí como tiene redacción de político, de cualquier partido) La única forma de desencriptarlo es comprar nuestra oferta especial. Sólo nosotros podemos darte esta oferta. Y dirán ¿por qué como político? Porque te venden la solución para un problema en el que ellos te metieron.

La Lotería Nacional dijo que no se preocupen, que los sorteos no fueron afectados y que los premios siguen estando garantizados. Después de esta historia que aun no tiene fin, solo hay una conclusión. ¿Ya entendieron por qué no queremos dar nuestros datos para un registro de usuarios de telefonía móvil?

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