El show de las palabras

El show de las palabras

El show de las palabras

Tan importante es el uso del lenguaje que bien sirve para construirnos una idea del mundo, explicarlo y a la vez tratar de comprender nuestro lugar en él, como para engañar. La estrategia de vacunación ha sido el mejor ejemplo. El sutil cambio de palabras, esconde que las cosas no han salido como se esperaba, de prometer esquemas completos de vacunación o cambiarlo por dosis, así da la apariencia de que un grupo ha quedado completo, cuando en realidad, solo lleva la mitad del camino para obtener la inmunidad deseada.

La sutileza entre personal médico y “primera línea”, ha permitido dejar a parte importante de quienes están frente a pacientes fuera del esquema de vacunación. La respuesta: que se esperen, obedece a quien está más casado con su ego, que, con su deber de proteger a la población. El resultado ante la opinión pública y el juicio que le hará la historia. Nada tiene de glamuroso un médico de consultorio adjunto a una farmacia, y a la vez, sin ellas y ellos el sistema público de salud sería un mayor desastre. Las imágenes del personal médico protestando en las calles durante la pandemia, mientras se aprovecha para vacunar maestros a dos meses de que termine el ciclo escolar, serán la balanza que la propaganda no alcanzará a esconder.

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“Superioridad Moral”

“Superioridad Moral”, ese vago concepto con el cual se construyó un partido diferente, pero con los integrantes de siempre, que se atreve a juzgar instituciones mientras defienden candidatos señalados de violación; que mienten, niegan e intentan con las palabras, poner en duda, incluso lo que todos hemos visto. “Llevamos flores”, dijo Mario Delgado sobre el lamentable espectáculo a las afueras del INE, pero sus flores eran coronas fúnebres.

Hablar del “sobismo” ya no es suficiente para expresar la soberbia y el cinismo con el que se conduce el país. Hay que buscar una palabra para explicar el atentado contra la verdad, que se realiza todos los días desde las distintas trincheras: bien sea la mañanera o desde el partido. Si lo que sucede en el poder no fuera ya suficiente para jalarse el pelo hasta la calvicie, ver y escuchar todos los días los spots de todos los partidos políticos resulta en la estocada final. Entendiendo que se nos gobierna desde la lógica del espectáculo, las alternativas han decidido subirse al mismo escenario, en donde queda más que claro, que les llevan ventaja.